¿Qué importancia tienen los incentivos fiscales para las ZEE?
Al evaluar el éxito de una zona económica especial (ZEE), muchos consideran los incentivos fiscales esenciales. Sin embargo, investigaciones muestran que pueden no siempre ser beneficiosos y a veces perjudicar la economía.
Los incentivos fiscales son de dos tipos: "basados en los ingresos", que recompensan los beneficios o utilidades de las empresas, y "basados en los costos", que recompensan sus actividades e inversiones. Las ZEE, especialmente en los países en desarrollo, suelen depender en gran medida de incentivos basados en los ingresos, otorgando tasas impositivas corporativas reducidas o exenciones fiscales con el objetivo de reducir los costos para las empresas y atraer más inversión. Se espera que una mayor inversión impulse la productividad económica y los ingresos, resultando en un aumento de la recaudación fiscal.
Es importante considerar que algunas de las ZEE más transformadoras no se han basado principalmente en los incentivos fiscales como su principal atractivo. En cambio, han realizado reformas institucionales necesarias. Por ejemplo, las zonas francas industriales de las décadas de 1960 y 1970 reemplazaron el proteccionismo con la liberalización comercial, las ZEE de China introdujeron un sistema de libre mercado, y las zonas francas de Dubái (como el Centro Financiero Internacional de Dubái) implementaron nuevas leyes y tribunales comerciales. A nivel nacional, ninguna de las transformaciones económicas del siglo XX —Japón, Singapur, Corea del Sur, Chile, Botsuana, Ruanda o Vietnam— puede atribuir la reducción de impuestos como una razón principal del aumento de la inversión. Esto lleva a cuestionar si las ZEE debieran ser diferentes.
Las investigaciones muestran que los incentivos fiscales no son el principal motor de inversión. Factores como la calidad del entorno empresarial, la calidad y disponibilidad de la fuerza laboral, la infraestructura y la estabilidad política son más importantes. Sin estos factores, los incentivos fiscales no tienen impacto.
La dependencia excesiva de incentivos fiscales fomenta la competencia fiscal, haciendo que los países reduzcan impuestos, lo que podría disminuir la recaudación de impuestos corporativos y limitar recursos para inversiones públicas en educación e infraestructura.
En algunos casos, los incentivos fiscales son eficaces al reducir cargas procesales, especialmente en países con administraciones tributarias ineficientes. Son más relevantes para industrias flexibles como textil y confección, aunque estas empresas suelen irse cuando expiran los incentivos o encuentran mejores ofertas.
Las ZEE pueden ofrecer grandes ventajas para los inversionistas y el país, tales como:
Mejorar la administración tributaria en las ZEE e impulsar reformas nacionales facilitando los procedimientos.
Utilizar más incentivos basados en costos y rendimiento en lugar de ingresos. Esto incluye deducciones y créditos fiscales para gastos socialmente beneficiosos y subsidios para resultados positivos, como la reducción de la contaminación.
Por lo tanto, antes de adoptar otro paquete estándar de incentivos fiscales para las ZEE, los responsables de políticas deberían considerar otras herramientas que podrían transformar al país.
¿Cuál es el impacto de los incentivos fiscales de Zona Franca en Costa Rica?
Las Zonas Francas en el país generan una mayor cantidad de empleos directos e indirectos, contratan un mayor número de mujeres, pagan salarios superiores y contribuyen al incremento en los ingresos de la CCSS. Los incentivos de Zona Franca benefician las utilidades de las empresas mediante exoneraciones del impuesto sobre la renta. No obstante, estos incentivos no disminuyen los costos para las empresas que operan como centros de costos, por ejemplo.
Costa Rica se ha convertido en un país costoso para operar debido a barreras de entrada, falta de competencia, intervención estatal, regulaciones, aranceles de importación y el gasto en salud y educación. Adicionalmente, el tipo de cambio promedio cayó un 20,4% entre 2022 (¢647,14) y 2024 (¢515,10), incrementando el costo de las operaciones en dólares para empresas extranjeras.
La implementación de incentivos basados en costos y rendimiento, tales como subsidios por resultados, puede contribuir a reducir los costos operativos y aumentar el atractivo del país para inversiones locales y extranjeras.